lunes 23 de noviembre de 2009

Indefensión

La agencia Europa Press daba la siguiente noticia: Dos jóvenes se han encontrado la vivienda que acababan de comprar en la localidad de Castelldefels (Barcelona) ocupada por un grupo de personas con antecedentes penales al regreso de sus vacaciones.
El pasado mes de junio la pareja firmó un contrato de arras sobre esta casa de Castelldefels. En septiembre se convirtieron en propietarios tras firmar ante notario la escritura de la misma, y a los pocos días partieron hacia Argentina para visitar a la familia de ella.
“La pesadilla de esta pareja barcelonesa, que por miedo no quieren revelar su identidad, empezó el pasado sábado cuando una amiga que vivía por la zona les llamó para comunicarles que había gente en la propiedad que acababan de comprar”, informó ayer La Vanguardia. En un principio, la amiga de la pareja pensó que se trataba de operarios que realizaban trabajos de acondicionamiento en la vivienda, pero con su llamada les puso sobre aviso. La pareja, tras confirmar lo que la amiga acababa de decirles, acudió a una comisaría de los “Mossos d’esquadra” a realizar la denuncia.

La policía local de Castelldefels ha informado recientemente a la pareja de la más que probable marcha de los “okupas” debido en parte a los problemas con los vecinos (según ha comentado la propia afectada, los ocupas habían sido denunciados por los vecinos ya que al parecer se estaban peleando con navajas y acabaron estampando una furgoneta contra los muros de la casa) y al interés mediático que se ha suscitado.

Según las últimas noticias parece confirmarse que efectivamente los “okupas” han desalojado la casa, pero la ley nos ha sorprendido a todos con otra de sus perlas: la pareja no puede entrar en su casa ya que eso supondría la re ocupación de la vivienda que, si bien es de su propiedad, está siendo usada por otras personas (como queda de manifiesto en la denuncia realizada ante los Mossos d’esquadra y que derivará en proceso judicial). Según las autoridades, la joven pareja deberá esperar a que el proceso siga su curso antes de poder entrar en su casa, por lo que podría darse el caso de que dejase de serlo (me refiero a lo de joven pareja) cuando “su señoría” dicte sentencia. La triste conclusión que se deduce de esto es que si alguien ocupase tu piso o casa tienes tres posibilidades:

1. Denunciarlo y esperar unos meses o años para poder volver a tu casa.
2. Resignarte a los hechos y convertirte tú en “okupa” (sabedor de que la ley está de tu parte).
3. Tomarte la justicia por tu mano ante la situación de indefensión manifiesta en la que te verás, que es a lo que la ley y la burocracia parecen invitarnos.


lunes 16 de noviembre de 2009

Corrupción

Vivo en un pequeño pueblo de la provincia de Barcelona. Es uno de esos pueblos en los que casi todo el mundo se conoce. Uno de esos pueblos en los que la mujer del alcalde tiene la mejor parada del mercado municipal, en el que los administradores de fincas pretenden enviarte siempre a la misma empresa de reparaciones tras haber solicitado presuntamente varios presupuestos. Uno de esos pueblos en los que encuentras al regidor de medio ambiente aparcando su flamante cuatro por cuatro en el vado del ayuntamiento. Un pueblo en el que necesitas algo más que suerte para hacer llegar tus sugerencias a los que toman las decisiones, a pesar de cruzarte con ellos por la calle. Un lugar en el que los problemas se eternizan contra cualquier pronóstico razonable y el reloj parece haberse detenido hace tiempo.

Hace unos días me entregaron los resultados de un análisis de sangre y me dio por pensar. Observé como a la hora de interpretar los resultados de una analítica, los médicos se sirven de evaluar determinados valores que aparecen en la misma para diagnosticar u orientarse. Así por ejemplo, si la concentración de determinadas sustancias en sangre se eleva por encima de unos niveles previamente establecidos –supongamos que se trata de las transaminasas y la gamma GT-, eso podría ser indicativo de alguna anomalía. Podría significar que el hígado está inflamado. ¡Maravilloso!, pensé, es como si las enzimas o las moléculas nos hablasen. Me puse a darle vueltas a la cabeza y me pregunté si sería capaz de establecer una serie de niveles que pudiesen resultarme útiles para determinar el grado de “corruptitis” del gobierno municipal. Llegué a la siguiente conclusión: el termómetro más fiable para detectar problemas de salud en el gobierno de un pequeño municipio de la provincia de Barcelona, son el número existente de cacas de perro por kilómetro cuadrado. ¡ESPERAD!, no os vayáis por favor, lo que voy a explicar tiene sentido. Parto de una base sólida: en mi pueblo existe una ordenanza que exige a los propietarios de perros que paseen a sus mascotas atadas. El ayuntamiento ha previsto incluso sanciones para las personas que no cumplan con esta normativa. También habían previsto en dicha ordenanza, multas para los dueños que no recogiesen las deposiciones de sus perros. En mi opinión, el hecho de que en mi pueblo se puedan encontrar entre quince y veinte cacas por kilómetro cuadrado pone de manifiesto varias cosas:
En primer lugar, en mi pueblo hay muchos perros (se podría deducir también que hay pocos perros que cagan muy a menudo pero parece más lógico deducir que hay muchos perros). En segundo lugar, que algunos propietarios de perros que viven en el pueblo son incívicos. En tercer lugar, queda demostrado que la policía no es eficaz en su responsabilidad de hacer cumplir la ordenanza municipal. Al parecer los agentes no están dispuestos a multar a los que son sus vecinos o compañeros funcionarios, por el hecho de que lleven sueltos a sus perros o no recojan sus deposiciones. Prefieren hacer la vista gorda, evitándose de ese modo situaciones embarazosas. De esto se deduce que los agentes de la policía municipal tampoco querrán sancionar determinados conocidos o amigos residentes en el pueblo cuando cometan otra clase de irregularidades, esto explicaría el motivo por el que determinados vehículos aparcan impune y sistemáticamente en el lugar que les place, y otros no, etc. Es fácil adivinar las situaciones que se derivan de estas “corruptelas sin importancia”: funestas e inacabables cadenas de favores y pactos de no agresión entre “amiguetes”, que convierten a muchos policías de mi pueblo en funcionarios corruptos (favoreciendo los intereses de unos perjudican ineludiblemente los del resto de contribuyentes).

En definitiva, si partimos de la base de que el gobierno de un municipio debería ser básicamente administración y seguridad, y tenemos en cuenta que los funcionarios uniformados a los que pagamos entre todos no cumplen con su deber y que la administración del municipio entra en juego de forma cómplice, tenemos un caso evidente de gobierno municipal corrupto, “corruptitis”. Por lo que la conclusión resulta de lo más obvio: en los pequeños municipios de la provincia de Barcelona, el número de cacas por kilómetro cuadrado está directamente relacionado con el nivel de corrupción del municipio. Mi pueblo padece de “corruptitis” aguda.



sábado 14 de noviembre de 2009

No es ese día

lunes 2 de noviembre de 2009

Humanidad machista

Hasta bien entrado el siglo XX, existía en China la costumbre de atar fuertemente los pies de las niñas con la intención de doblar los dedos debajo del pie, romper los huesos y forzar la unión del arco de la planta, hasta obtener lo que se dio en llamar “piececito de loto dorado”. Empezó como una costumbre entre la aristocracia, pero se extendió en poco tiempo ya que el hecho de que estas mujeres no pudieran moverse normalmente y se convirtieran en inválidas garantizaba su reclusión y hacía improbable su infidelidad. Afortunadamente, la necesidad de mano de obra en China ha contribuido a terminar con semejante aberración.
En el año 2002, durante el incendio de una escuela femenina en Arabia Saudí, la policía impidió que las niñas salieran del local en llamas antes de ponerse los velos de la “decencia”, a fin de no escandalizar a los bomberos, con lo que gran parte de ellas murieron abrasadas.
En 2007, una joven de 18 años que había entrado en el coche de un conocido a recoger unas fotos, fue violada por siete hombres. Intervino la policía y la víctima de la violación acabó condenada por el tribunal islámico a doscientos latigazos y seis meses de cárcel. Su crimen fue entrar en el coche de un hombre con el que no estaba casada ni era su padre ni su hijo.
Actualmente en Bangladesh, los hombres despechados porque la dote de su novia les parece insuficiente, recurren con frecuencia a arrojarle ácido sulfúrico a la cara, dejándola desfigurada y ciega para el resto de su vida.
Se calcula que actualmente en el mundo hay más de 130 millones de mujeres mutiladas genitalmente y cada día se realizan 6000 nuevas mutilaciones. La infibulación (obstaculización y costura) de la vagina con espinas atravesadas es práctica habitual en algunos países como Somalia. Con frecuencia, los maridos insisten en que sus mujeres vuelvan a ser infibuladas después del parto o cuando ellos se van de viaje. Ni que decir tiene el horrible sufrimiento que estas mujeres sufren cuando orinan o defecan, o durante las menstruaciones.

Algunas de estas aberraciones están ocurriendo en el mundo ahora mismo, mientras escribo. En algunos países las mujeres no pueden ir a la escuela, ni apenas salir a la calle, ni conducir, ni trabajar, tampoco acudir a hospital alguno ni recibir la visita de un médico que no sea mujer (lo cual es tremendamente complicado). Pero sin necesidad de mirar a tanta distancia, no lejos de mi casa en este instante, alguna mujer estará sufriendo malos tratos físicos o psíquicos, íntimas vejaciones por parte de su pareja, quizá esté siendo discriminada en su trabajo por su condición de mujer o tal vez, víctima del machismo que todavía hoy impregna una buena parte de la sociedad española. Posicionarse “radicalmente” en contra de esas prácticas sería otra buena manera de ser RADICAL.




sábado 17 de octubre de 2009

Fiesta


Mantengo contacto habitual con personas de todo el territorio estatal. En diversas ocasiones he acabado inmerso en discusiones relacionadas con lo que muchos de ellos denominan "La fiesta de los toros". Siempre me ha llamado la atención la vehemencia con la que defienden argumentos que a mi entender están cogidos con pinzas. En defensa de "su fiesta" y vete tú a saber si también de "su patria" (a veces las personas mezclamos las cosas), la mayoría de ellos me repite las mismas argumentaciones e incluso diría que lo hacen en el mismo orden. Somos muchos los que sentimos un rechazo absoluto hacia cualquier tipo de tortura a los animales y me resulta curioso que nos califiquen (a los que estamos a favor de los toros y por tanto en contra de que se les torture), peyorativamente de "radicales" por expresarnos de este modo. Soy radical al oponerme a la tortura animal al igual que soy radical al oponerme a la violencia de género, los abusos a menores, las conductas racistas, etc. Creo que es ideal oponerse a según qué cosas de forma "radical", tal vez la palabra tenga mala reputación (como les pasa a los abogados, aunque en su caso tal vez sea merecida :-)).
Teniendo en cuenta que las corridas de toros tan solo se dan en algunas zonas de México, escasamente en Portugal, algún reducto nada representativo en el sur de Francia y básicamente en España, parece aventurado por parte de sus más acérrimos defensores tildarnos de "radicales" al resto del mundo. Estoy cansado de sus argumentaciones: el toro bravo no siente dolor, el toro de lidia ha sido criado para ese fin, el arte y el valor de los toreros y demás justificaciones carentes de ciencia.
Sin ánimo de ser demagógico, diré que el trato que dispensa una sociedad a sus animales suele decir mucho de esa sociedad. Y en muchos pueblos de España se torturan animales por mera diversión. Suscribo el sentir de estas palabras leídas en un manifiesto en contra de esta barbarie:
"Abomino la falsa gloria que ha convertido la belleza en una estética sangrienta porque llamar premio a la amputación de miembros, juicio a la sentencia, valor al escarnio, es sólo fruto de la hipocresía que hace dignos a quienes merecen nuestra más profunda condena".



viernes 9 de octubre de 2009

Crisis

Hará unos ciento sesenta años, antes de la llamada Revolución Industrial, no existía todavía ningún tipo de legislación que regulase la actividad obrera. Los trabajadores se veían obligados a jornadas de trabajo de más de catorce horas, los niños trabajaban y eran cada vez más buscados ya que recibían salarios sensiblemente inferiores a los de los adultos. Con la llegada de las máquinas las condiciones de trabajo, lejos de mejorar como esperaban los obreros, fueron a peor. Los empresarios seguían explotando a sus trabajadores como habían hecho siempre y el beneficio que obtenían gracias a las máquinas fue en detrimento de artesanos y pequeñas empresas que se vieron obligadas a cerrar. Algunos obreros se dieron cuenta de que la máquina no era su enemiga y empezaron a dirigir sus quejas a los empresarios. Se produjeron las primeras revueltas pero los gobiernos se pusieron del lado de los empresarios y prohibieron cualquier tipo de asociación o manifestación obrera. El movimiento, aunque perseguido, se mantuvo en la clandestinidad durante décadas. En esos años siguientes a las primeras protestas las condiciones de trabajo empeoraron aún más. Y así, se produjo una reducción de salarios, se generalizó el trabajo infantil e incluso aumentó el número de horas de jornada laboral. Por descontado no existía ayuda alguna para los trabajadores que enfermaban ni para los que por cuestiones de edad, se veían obligados a abandonar sus penosos trabajos. Como es fácil imaginar, las condiciones laborales de por entonces tenían poco que ver con las actuales. Fábricas masificadas carentes de ventilación, obreros sin posibilidad de descanso trabajando a ritmos forzados bajo la vigilancia de supervisores tiranos, etc. De entre los obreros, los que más y los que menos tendrían hijos a los que no querrían ver explotados en las fábricas bajo condiciones insalubres. Tendrían padres a los que no querrían ver derramando sus últimos días bajo el yugo de aquel sistema infernal que les condenaba a producir a cadena perpetua. Llevados por la necesidad se fueron sumando al movimiento obrero en la más absoluta clandestinidad. Algunos fueron apresados, reprendidos, muchos murieron por la causa. Su causa era también la de sus hijos y la de los hijos de sus hijos, y así sucesivamente. Se jugaron la vida por ellos y por nosotros.
¿Por qué explico todo esto?, la razón es simple: porque me gustaría que lo tuviésemos presente, que no cayera en el olvido. Las empresas dicen estar en crisis y estoy seguro de que en la mayoría de casos será cierto, más no creo que los trabajadores, movidos por el miedo, deban renunciar a sus derechos a la ligera sin saber que sus actos tendrán consecuencias para todos en un futuro inmediato. No ha sido la clase obrera la que ha llevado a la economía a este punto.


sábado 26 de septiembre de 2009

El valor intrínseco

El hombre no solamente vende mercancías, sino que también se vende a sí mismo y se considera como una mercancía. El obrero manual vende su energía física, el comerciante, el médico, el abogado, el empleado, venden su “personalidad”. Todos ellos necesitan una “personalidad” si quieren vender sus productos o servicios. Su personalidad debe ser agradable: debe poseer energía, iniciativa y todas las cualidades que su posición o profesión requieran. Tal como ocurre con las demás mercancías, al mercado es al que corresponde fijar el valor de estas cualidades humanas, y aun su misma existencia. Si las características ofrecidas por una persona no hallan empleo, simplemente no existen, tal como una mercancía invendible carece de valor económico, aun cuando pudiera tener un valor de uso. De este modo la confianza en sí mismo, el sentimiento del yo, es tan solo una señal de lo que los otros piensan de uno; yo no puedo creer en mi propio valer, con independencia de mi popularidad y éxito en el mercado. Si me buscan, entonces soy alguien, si no gozo de popularidad, simplemente no soy nadie. El hecho de que la confianza en sí mismo dependa del éxito de la propia personalidad constituye la causa por la cual la popularidad cobra tamaña importancia para la gente. De ella depende no solamente el progreso material, sino también la autoestima. Su falta significa estar condenado a hundirse en el abismo de los sentimientos de inferioridad. Esta relación de las personas con su propio yo me parece destructiva, y explicaría en parte la falsedad de la sociedad en la que vivimos. Una sociedad en la que cobra más importancia lo que parece que es que lo que realmente es.

lunes 7 de septiembre de 2009

Ineptos o estafadores

El pasado miércoles 19 de agosto al regreso de unas breves vacaciones, descubrí con desagrado como el coche no arrancaba. Puesto que no había rodado durante un par de semanas, pensé en la batería descargada como probable explicación a su negativa a ponerse en marcha. Traté de arrancarlo con los cables de batería pero resultó inútil, por lo que solicité asistencia mecánica al Racc. Tras dos horas de vanos intentos y blasfemias proferidas en la intimidad, los auto complacientes señores del Racc atendieron mi llamada y acto seguido procedieron a enviar hasta el garaje una de sus grúas que remolcó mi coche hasta un depósito sito en Mataró. Al día siguiente por la mañana y siguiendo mis indicaciones, entregaron el vehículo en Prades (taller oficial de Seat) para su diagnóstico y posible reparación. La misma mañana del jueves 20 confirmé con un tal señor “X” del taller Prades el ingreso del vehículo. Quedamos en que me llamaría esa misma tarde o al día siguiente para informarme sobre el estado del coche. El viernes 21, en vistas de que el mencionado señor no llamaba tal y como habíamos acordado, decidí llamarle yo a él, pero “X” me despachó asegurándome que me llamaría en cuanto tuviese un momento. Pasados cinco días, en la tarde del miércoles 26, recibí la llamada de uno de los mecánicos de Prades para informarme del estado del vehículo. Sus palabras fueron tan desalentadoras como sorprendentes. Según su diagnóstico, el coche tenía las bielas completamente dobladas, lo que hacía imposible que pudiese ponerse en marcha. Además era muy probable que a consecuencia de este hecho, muchas otras partes del motor hubiesen resultado dañadas. Para hacer un presupuesto exhaustivo no tenía más alternativa que proceder a desmontar el motor, lo que supuestamente le llevaría de 12 a 14 horas de mano de obra, según me dijo (la hora de mano de obra en este taller es de 52,78€). Yo escuchaba con absoluta perplejidad, ya que el coche había funcionado perfectamente hasta el último día cuando lo aparqué en el garaje, antes de marchar de vacaciones. Aquel mecánico no sabía decirme la posible causa del desaguisado, y a regañadientes, estimó la necesaria reparación en un mínimo de 2000€. Le pedí unos minutos para pensar y al momento volví a ponerme en contacto con él para indicarle que no iniciase trabajo alguno en el coche. Avisé de nuevo al Racc para que retirasen el coche de Prades y lo remolcasen hasta un pequeño taller de barrio al que solía llevarlo mi padre. El miércoles 26 a última hora de la tarde, el señor Prats (así se llama el dueño y mecánico del pequeño taller), me llamó para informarme que acababa de recibir el vehículo. El jueves 27 a primera hora, es decir, al día siguiente, el señor Prats volvió a llamarme para informarme del estado del coche. Según su diagnóstico, el problema radicaba en un componente electrónico que está relacionado con el envío de combustible al motor, al parecer se había oxidado un poco. El precio de aquella pequeña pieza era de 22 euros y el presupuesto que me dio incluyendo un diagnóstico completo del vehículo y su mano de obra fue de poco más de 50€. Me lo entregó esa misma tarde informándome que el estado general del coche después de la revisión era perfecto. Tras haber rodado unos días con el coche, he comprobado que este va como la seda. Ahora me hago algunas preguntas del tipo: ¿Qué supondría mayor inconveniente para otros/as que se encuentren en una situación parecida?, ¿Qué los de Prades (taller oficial de Seat) sean incompetentes o que sean estafadores?

miércoles 29 de julio de 2009

Número privado

Aquel día decidí no volver a contestar llamadas de remitentes enmascarados, han pasado más de cuatro años desde entonces. A día de hoy, me sigue pareciendo una falta de educación el hecho de que alguien me llame ocultando su identidad. ¡Se acabó el contestar llamadas de números privados!, ¿qué se han creído? Me parece una decisión de lo más coherente ya que tampoco le abriría la puerta de casa a un señor con la cara cubierta. Últimamente he podido saber que en muchas ocasiones, el remitente es una máquina programada para llamar, ordenadores que realizan encuestas al azar sin importarles la hora, vendedores con voces metálicas te avisan de que has sido agraciado con algún premio (a pesar de que tú no recuerdas haber participado), eso sí, te dan la buena nueva carentes del más mínimo atisbo de entusiasmo. Si contestas, pasas a formar parte de su base de datos. Bases con números a los que estas empresas han llamado y alguien (tú, por ejemplo) descolgó al otro lado. Números operativos a los que abordar en cualquier momento, personas a las que incordiar sin importarles si eres menor, anciano o acabas de enterrar al canario. Potenciales clientes más o menos vulnerables (en función de la duración de la llamada) para sus “dudosos” fines.
Cuando decidí no atender llamadas desde números privados mis amigos me decían: ¿Y si es algo importante?, ¿Y si es algo del médico?, ¿Si es del banco?, etc. Con el tiempo he comprobado que si se trata de algo importante te lo comunican mediante carta certificada. La seguridad social envía cartas cuando han de comunicarte algo, las oficinas de los bancos (al menos las de los bancos con los que he trabajado) no ocultan su identidad cuando llaman. Pero sobre todo me he ido librando de llamaditas inoportunas ofreciéndome cosas que no necesito, me he librado de caer en la tentación de ser maleducado con el interlocutor (indistintamente de que fuese un ordenador). ¿Por qué se permiten la licencia de llamar ocultando su identidad?, ¿Les preocupa que podamos tener su número de teléfono?, y en caso afirmativo, ¿por qué razón?
Estaría bien acabar con esto, en nuestra mano está.

miércoles 22 de julio de 2009

La economía explicada con vacas


Socialismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te obliga a darle 1 a tu vecino que no tenía vacas.
Comunismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te las quita y te DA algo de leche.
Fascismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te las quita y te VENDE algo de leche.
Nazismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te las quita y te dispara en la cabeza.
Burocratismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te pierde una, ordeña la otra y luego tira la leche al suelo.
Capitalismo moderno: Tú tienes 2 vacas. Vendes 3 de tus vacas a tu empresa que cotiza en bolsa mediante letras de crédito abiertas por tu cuñado en el banco. Luego ejecutas un intercambio de participación de deuda con una oferta general asociada con lo que ya tienes las 4 vacas de vuelta, con exención de impuestos por 5 vacas. La leche que hacen tus 6 vacas es transferida mediante intermediario a una empresa con sede en las Islas Cayman que vuelve a vender los derechos de las 7 vacas a tu compañía. El informe anual afirma que tu tienes 8 vacas con opción a una más. Coges tus 9 vacas y las cortas en trocitos. Luego vendes a la gente tus 10 vacas trozeadas. Curiosamente durante todo el proceso nadie parece darse cuenta que, en realidad, tú sólo tienes 2 vacas.
Economía japonesa: Tú tienes 2 vacas. Las rediseñas a escala 1:10 y que te produzcan el doble de leche. Pero no te haces rico. Luego ruedas todo el proceso en dibujos animados. Los llamas ‘Vakimon’ e incomprensiblemente, te haces millonario.
Economía alemana: Tú tienes 2 vacas. Mediante un proceso de reingeniería consigues que vivan 100 años, coman una vez al mes y se ordeñen solas. Nadie cree que tenga ningún mérito.
Economía rusa: Tú tienes 2 vacas. Cuentas y tienes 5 vacas. Vuelves a contar y te salen 257 vacas. Vuelves a contar y te salen 3 vacas. Dejas de contar vacas y abres otra botella de vodka.
Economía china: Tú tienes 2 vacas. Tienes a 300 tíos ordeñándolas. Explicas al mundo tu increíble ratio de productividad lechera. Disparas a un periodista que se dispone a contar la verdad.
Economía iraquí: Tú no tienes vacas. Nadie cree que no tengas vacas, te bombardean y te invaden el país. Tú sigues sin tener vacas.
Economía suiza: Hay 5000000000 vacas. Es obvio que tienen dueño pero nadie parece saber quién es.
Economía francesa: Tú tienes 2 vacas. Entonces te declaras en huelga, organizas una revuelta violenta y cortas todas las carreteras del país, porque tú lo que quieres son 3 vacas.
Economía neozelandesa: Tú tienes 2 vacas. La de la izquierda te parece cada día más atractiva.
Economía española: Tú tienes 2 vacas, pero no tienes ni idea de donde están. Pero como ya es viernes, te bajas a desayunar al bar que tienen el Marca. Si acaso, ya te pondrás a buscarlas el miércoles después del puente de San Aniceto.

lunes 20 de julio de 2009

Isla Cristina

¡Pero si es un crío!, es normal que conteste así, no dramatices.

Ya sé que tiene siete años pero, ¿Qué de malo hay en que le pongamos una televisión en su cuarto?

¡El chaval tiene razón!, los profesores de ese colegio son unos payasos, como me entere de que la toman con mi hijo voy yo y les rompo la cara.

Va mujer, es un poco violento pero no deja de ser un video juego, no seas tan estricta y déjale que disfrute.

¿Vas a montar esto por una cerveza?, ¡que son once añitos y es normal que quiera probar!

No sé con quién está, pero ¿qué más da? déjale que se relacione un poco, le vendrá bien. Así se espabila y nos deja tranquilos un rato.

Tampoco es que sea tan tarde, no te preocupes tanto que con trece ya no es tan niño, además por un día no pasa nada.

¡Qué tremenda eres!, se habrá cogido el olor a su ropa y ya está, ¡Siempre te pones en lo peor!

Son las fiestas, no querrás tenerle aquí metido…


¡Tranquila!, ¡no llores!, buscaremos un buen abogado, piensa que la chavala es retrasada y no sabe bien lo que se dice…


Incluyo este párrafo tomado de un periódico de tirada estatal, que cada cual extraiga sus conclusiones:

Muchos jóvenes de Isla Cristina, que estaban en el recinto ferial aquella noche, paseaban cabizbajos por el municipio. Habían decidido no hablar de los agresores. Con muestras de resaca y las voces rotas, coincidían en lo mismo: "No queremos meternos en líos". A la pregunta de si conocían a los supuestos agresores, todos contestaban con seguridad: "Pues claro". Pero ninguno soltaba prenda.


martes 14 de julio de 2009

Huarachi Mimuni

Hablan de fallo inexplicable, no estoy de acuerdo. Todos los fallos son explicables aunque a veces no sea tarea fácil. ¿Cómo explicamos la muerte de Rayan? Quizá nos preguntemos por el funcionamiento de una UCI de bebés, pensaremos que debería ser atendida por personal experto y que en este caso no ha sido así. Tal vez la explicación pueda estar en que nadie supervisa los CV de las enfermeras que aseguran tener experiencia y que pasan a formar parte de la plantilla del hospital. Tal vez el problema sea el responsable que coordina el equipo de enfermeras, o en el director de un centro hospitalario cuyo servicio de urgencias mandó para casa a Dalilah (difunta madre de Rayan) hasta en tres ocasiones con un cuadro de 39º de fiebre y sin apenas poder aguantarse en pie, lo que viene después ya lo sabéis: gripe A complicada por no ser tratada a tiempo y pijama de madera para Dalilah. Mohamed, así se llama el padre de Rayan, acababa de regresar de Marruecos. Había ido a enterrar a su joven esposa, Dalilah. Ahora volverá allí a enterrar a su bebé, en un viaje de dolor, espero que no de odio, por su propio bien. Le diría: Mohamed, ponles la querella correspondiente, trata de no odiarles y date una oportunidad. Ah, y prepárate para litigar duro a pesar de lo que ha dicho el hospital en los medios de comunicación, eso de que asumen la responsabilidad patrimonial...bla bla bla. Prepárate porque se buscarán un abogado que hará tu vida un poco más complicada, si cabe. De momento, lo que podemos hacer el resto es denunciar esta vergüenza para que se tomen medidas que eviten que vuelva a suceder algo parecido. Que por una vez identifiquen claramente a los culpables de doble asesinato con agravante de ensañamiento también vendría bien.

No hace mucho, pasé algunas noches en la UCI de un hospital de Barcelona, no como paciente sino como acompañante. Tenía a las enfermeras a menos de dos metros de mí, pasaron gran parte del tiempo hablando del “facebook”, de motos y del novio de una de ellas. Tuve que insistir en un par de ocasiones para que hiciesen su trabajo, lo dejaré ahí por no extenderme demasiado. No quiero hablar de experiencias personales pasadas ni pretendo ser pájaro de mal agüero, pero el sistema sanitario español está cruzando la línea de lo tolerable. Hace unos meses, en un artículo relativo a la enseñanza en España, concluí con este párrafo: “En pocos años, esos alumnos poco esforzados que ahora transitan átonos por las aulas, consentidos y carentes de valores, serán los profesores del mañana, los políticos o los médicos del mañana. Iba a decir también los abogados del mañana, pero me olvidaba de que para eso no se necesitan valores. Me parece poco coherente creer que esto no tendrá un elevado coste para todos.” Pues eso, me reafirmo en lo dicho.

Recomendaría a todos que si deben acudir a un centro hospitalario lo hagan acompañados, especialmente si deben permanecer ingresados. Recomendaría igualmente que insistan a los médicos si no están conformes con el diagnóstico, que soliciten segundas opiniones, que exijan. Estáis en vuestro derecho, se trata de vuestra salud. Algunos médicos están en la profesión por una cuestión vocacional, no muchos. Otros, estudiaron la carrera para poder comprarse un Mercedes y vivir en una casa grande. No es alarmismo, se trata de prudencia.


domingo 12 de julio de 2009

Jurados

Están procesando a un hombre acusado de asesinato. Hay pruebas convincentes de su culpabilidad aunque no se ha encontrado el cadáver de la víctima. En su declaración final, el abogado defensor recurre a un truco:

- Señoras y señores del jurado, tengo una sorpresa para ustedes. De aquí a un minuto, la persona presuntamente muerta entrará en esta sala.

El abogado mira hacia la puerta de la sala. Los miembros del jurado, atónitos, miran expectantes en aquella dirección. Transcurre un minuto. No pasa nada. Finalmente el abogado dice:

- La verdad es que todo esto de que el muerto entraría en la sala me lo he inventado. Pero todos ustedes se han girado expectantes hacia la puerta. Por lo tanto, me parece que se puede afirmar que existe una duda razonable en este presunto caso de asesinato, e insisto en que emitan un veredicto de no culpabilidad.

El jurado se retira a deliberar. Al cabo de un rato, vuelve y declara la culpabilidad del acusado.

- Pero, ¿Cómo pueden hacer eso?, protesta el abogado. Está claro que todos ustedes tenían alguna duda, he visto como miraban hacia la puerta.

El presidente del jurado contesta:

- Si, nosotros sí, pero su cliente no.

domingo 5 de julio de 2009

Titán

Todos los reunidos se vuelven, mudos aún. Olvidarán su presencia, se daba por hecho que estaría allí, que lo haría una vez más, soportando lo insoportable entre los músculos de los hombros. Eterno en su labor, diligente, inmutable, valiente ante la adversidad.

El miedo abrió ríos profundos en sus labios, lagunas anónimas en los rincones pantanosos de sus ojos. Cuántas veces lacrimales lluvias han sido tragadas en silencio, saladas cataratas llegadas desde un doblegado e invisible corazón, a solas, probablemente oculto de todas las miradas.

Arrancó los cuerpos estremecidos de aquellos tubos fríos, metálicos, que la muerte convirtió en sus brazos. Ocultó sus ojos de aquella mirada fija, de su risa eléctrica, inmisericorde. Pero él la buscó desafiante: ¡VETE DE MI CASA!, le gritó prendido en ira.




Gracias por hacerlo hermano, gracias por estar allí, porque al hacerlo nos salvaste a todos de una noche eterna, de un peso insoportable.



A mi hermano


lunes 22 de junio de 2009

Sin miedo

ORIGINAL

Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen; ich war ja kein Kommunist.
Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen; ich war ja kein Sozialdemokrat.
Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich nicht protestiert; ich war ja kein Gewerkschafter.
Als sie die Juden holten, habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Jude.
Als sie mich holten, gab es keinen mehr, der protestieren konnte.

TRADUCIÓN

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme no había nadie más que pudiera protestar.

viernes 19 de junio de 2009

Mediterráneo


Soy el mar que amas, el que vive en tus pupilas, el que habla con voz de mujer retozando sobre orillas de arena. El mar que esculpe la piedra en secreto cuando se queda a solas. El que jamás descansa. Soy el mar de temperamento frío, el que con crestas blancas viste su ira cuando el viento le desvela. El que nunca dejará de ser rebelde. El que viste su intimidad de corales, espuma y sal. El mar que siente en su pecho las lágrimas del cielo, el que siempre te escucha. El que le dice a la luna lo guapa que es a pesar de sus años. Soy el mar que te acompaña en el camino, el que nunca te abandonará. Soy el mar que te verá morir con indiferencia y a pesar de todo, vas a seguir amándome.

viernes 5 de junio de 2009

Los cimientos del amor

Ser fiel a las ideas que uno tiene no significa que haya que tener sólo una; ni ser fiel en la amistad significa tener sólo un amigo. En estos ámbitos, la fidelidad no significa exclusividad. ¿Por qué va a ser distinto en el amor?, entendiendo fidelidad como el disfrute exclusivo, mutuamente exclusivo del cuerpo del otro. ¿En nombre de qué se pretendería el disfrute exclusivo del otro? Es posible que sea más cómodo o más seguro, más fácil de vivir y, quizá a fin de cuentas, más feliz. Es más, personalmente creo que es así mientras el amor permanece. Pero no me parece que la moral y el amor estén esencialmente vinculados a la fidelidad. Cada uno debe elegir según su fuerza o sus debilidades. Cada uno, o más bien cada pareja: la verdad es un valor más alto que la exclusividad y el amor me parece menos traicionado por el amor (por el otro amor) que por la mentira. Habrá quien piense lo contrario, quizá yo mismo en otro momento. Creo que lo esencial no es eso. Existen parejas libres que son fieles a su manera (fieles a su amor, fieles a su palabra, fieles a su libertad común…). Y también hay muchas otras, estrictamente fieles, tristemente fieles, en las que cada uno de los dos preferiría no serlo…Pero en estos casos, no es tanto un problema de fidelidad como de celos, no es tanto un problema de amor como de sufrimiento, lo cual ya no es asunto mío. Fidelidad no es compasión. No hacer sufrir es una cosa y no traicionar es otra, y a eso es a lo que se le llama fidelidad.

lunes 1 de junio de 2009

Cuento oriental


Un hombre encontró un capullo y lo llevó a casa para observar cómo emergía la mariposa del capullo. El hombre se sentó y observó por algunas horas cómo la mariposa luchaba forzando su cuerpo a través de la pequeña abertura del capullo. No notaba ningún progreso, era como si la mariposa no pudiera salir o estuviera atascada. El hombre en su bondad decidió ayudar a la mariposa. Tomó unas tijeras y cortó lo que faltaba para que saliera el pequeño cuerpo de la mariposa. Y así fue, como la mariposa salió fácilmente.Pero su cuerpo era pequeño y retorcido, y sus alas estaban arrugadas. El hombre continuó observándola en espera de que en cualquier momento la mariposa estirara las alas, pero nada pasaba. De hecho la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose en su retorcido cuerpo, sin poder volar. Lo que el hombre nunca entendió, es que el pequeño capullo y la lucha requerida para salir del pequeño agujero era la manera por medio de la cual la naturaleza se valía para inyectar fluidos desde su cuerpo hacia las alas, de manera que se fortaleciera, quedando lista para volar. La libertad y el vuelo sólo vendrían después de la lucha. Privando a la mariposa de la lucha, el hombre la privó de su salud y libertad. Así que no perdamos de vista que muchas veces, esas situaciones difíciles también las necesitamos para crecer, madurar y prepararnos para futuras experiencias. Si no tuviéramos esos obstáculos, nunca aprenderíamos a lidiar con los problemas y no seríamos lo suficientemente fuertes para soportar lo que hemos pasado hasta ahora.

jueves 28 de mayo de 2009

FC Barcelona, 27 de mayo del 2009

En el año 1977 se rodó la película “Slap shot” basada en un libro de Nancy Dowd, que recogió las experiencias de su hermano en el mundo del hockey mientras éste fue jugador profesional. La película cuenta la historia de un equipo de hockey sobre hielo, los Chiefs, que atravesaba un momento crítico cuando la incorporación de tres jóvenes jugadores (los hermanos Hanson), cambió su destino. En la película, el juego violento de los tres hermanos arrastra al resto de sus compañeros en la pista, que empiezan a obtener victoria tras victoria y a transformar cada encuentro en un espectáculo surrealista. La afición se contagia del estilo violento de los Chiefs y los sigue a todas partes pidiéndoles sangre. Los hermanitos en cuestión se colocaban chapas en los nudillos, bajo los guantes, para golpear a los adversarios. Utilizaban el stick como si fuese una hoz y provocaban a los rivales hasta desquiciarlos, haciendo del juego sucio su único camino hacia la victoria y del ganar a cualquier precio su única bandera. A pesar de todo, la película resulta recomendable ya que ofrece multitud de situaciones que invitan a la reflexión. Afortunadamente, la vida nos ha regalado una historia real que tiene que ver con tres jóvenes (no son hermanos aunque sí amigos) que aman su deporte, en este caso el fútbol. Por eso buscan en cada partido la excelencia en el trato al balón, por eso se entregan hasta el límite durante los partidos, respetan a los rivales y convierten cada partido en un espectáculo sublime. Al igual que los hermanos Hanson también han arrastrado a sus compañeros y contagiado a su afición, que en este caso no pide sangre sino todo lo contrario, tan solo desea que el espectáculo no se acabe. Gracias Xavi, gracias Andrés, gracias Leo por demostrar al mundo que se puede competir al máximo nivel regalando arte sobre lienzos verdes, sin necesidad de violencia. Mención especial para Carles, un corazón noble que fundamenta un ejemplo de actitud para todos los que llegan.  Gracias a todos los componentes de este inolvidable equipo de atletas mágicos.

viernes 15 de mayo de 2009

Golf

Moisés, Jesús y un viejo barbudo estaban jugando al golf. Moisés salió con un golpe largo y la bola fue a parar al cesped pero directa hacia el estanque. Moisés alzó el bastón, separó las aguas y la bola atravesó hasta el otro lado como si nada. Jesús también lanzó un golpe largo en la misma dirección, pero la bola, justo cuando estaba a punto de caer en medio del estanque, se mantuvo inmóvil sobre la superficie. Jesús se acercó tranquilamente caminando sobre el agua y con un golpecito corto y preciso, envió la bola al green. La bola lanzada por el hombre barbudo golpeó una valla y fue a parar a la calle, donde rebotó con un camión que pasaba y volvió al campo de golf. La bola se dirigió directamente hacia el estanque pero aterrizó en un nenúfar, donde una rana la vio y se la tragó. Un águila bajó en picado, capturó a la rana y retomó el vuelo. Justo cuando el águila pasó sobre el green, la rana escupió la bola y esta cayó directamente en el hoyo.
Al verlo, Moisés se giró hacia Jesús y le dijo:

¡No soporto jugar con tu padre!

jueves 7 de mayo de 2009

Jugando con fuego

En la edad media, charlatanes y sacamuelas ya prometían la belleza y la salud, e incluso la eterna juventud, con ayuda de sus pócimas milagrosas y elixires rejuvenecedores. Habríamos podido esperar que estas prácticas declinaran con el progreso, pero la publicidad las ha exacerbado. Los laboratorios farmacéuticos sólo destinan del 9% al 18% de sus presupuestos a la investigación, tres veces menos que al marketing.
Persuadidos desde hace tiempo de hacer bien su trabajo (hacer lo posible por la salud del paciente), algunos médicos ahora se han dado cuenta de que han sido reclutados para hacer consumir ciertos productos en exceso. En la mayoría de países avanzados, los médicos viven acorralados por un ejército de representantes de laboratorios farmacéuticos. Así es como opera el lavado de cerebro explicado por alguien que lo ha padecido: Al principio de sus estudios, el futuro médico descubre con júbilo todo un mundo de regalos, de logos que se vuelven familiares y de patrocinadores generosos que subvencionan fiestas y salidas a esquiar. La contrapartida parece irrelevante, pues basta con fingir escucharles mientras explican las maravillas sobre sus productos. Más tarde el alumno empieza a estudiar seriamente las patologías. Lo hace en libros escritos por lumbreras de la medicina que han alcanzado su celebridad gracias a las becas de los laboratorios de su especialidad, los mismos que producen los medicamentos cuyas bondades se ensalzan en dichos libros en los que han estudiado (curioso).
Puesto que los laboratorios necesitan de seguir facturando y las enfermedades son las que son, acaban por inventar nuevos pacientes, a base de nuevas enfermedades si es necesario, para vender sus viejos productos con nombres distintos. Para ello emplean todas las estratagemas del sistema publicitario, dirigiéndose a las masas a través de los medios de comunicación. Lo hacen poco a poco, empezando por revistas especializadas, a través de artículos escritos firmados por personalidades reputadas de la medicina, para ir extendiendo progresivamente “la nueva enfermedad” a la mayor cantidad de gente posible. Así nacieron los distintos tipos de fobia social de hace pocos años, formas de depresiones breves o “nuevos” desórdenes psiquiátricos, todos con sus correspondientes antidepresivos, por supuesto. También los medicamentos a base de testosterona para contrarrestar la llamada menopausia masculina (es de temer que conlleve a largo plazo un aumento de los cánceres de próstata), adelgazantes de toda clase que prometen lo imposible y provocan frustraciones en las personas al alimentar la ilusión de la belleza y la juventud eternas, etc.
En la actualidad, el consumo excesivo de medicamentos supone cerca del 20% de hospitalizaciones en la Europa desarrollada. Pero la población sigue auto medicándose sin el menor reparo, tememos estar enfermos y tal vez estemos enfermos de miedo. Estamos asistiendo estos días al riesgo que podría suponer para todos, la mutación de un virus que se mostrase resistente a los antibióticos actuales. Es lo que se diría jugar con fuego, pero eso no detendrá a los laboratorios en su intento de asustarnos, el sistema los ampara, el consumismo que ya forma parte de muchas personalidades está de su parte. Necesitan seguir facturando a toda costa, se servirán de lo que esté a su alcance y lo harán sin ningún reparo, pues la publicidad, hija putativa del capitalismo, nos está convirtiendo paulatinamente en simples números para la estadística. Somos parte de la cuota de mercado, de la cuota de pantalla, de la audiencia, de los tan manidos “targets”… ¡VAYA!, y eso que hoy me había levantado de buen humor.

jueves 30 de abril de 2009

Carácter fuerte

A veces ocurre que el uso de una expresión se extiende y generaliza hasta pasar a formar parte de lo que se podría llamar el habla popular o lenguaje corriente. Pero ocurre también a veces que si dicho uso resulta inadecuado acaba fomentando comportamientos indeseados pero aceptados socialmente. Voy a tratar de explicarme porque leyendo lo que he escrito no me aclaro ni yo. Desde que era pequeño vengo escuchando la expresión “tiene un carácter fuerte” asociada a personas de reacciones impulsivas, iracundas y en ocasiones descontroladas. Incluso estas mismas personas suelen justificarse diciendo: “es que tengo un carácter muy fuerte”, cuando se meten en líos o alguien les reprende su actitud. En mi opinión un carácter fuerte debe ser templado, estable, firme sin necesidad de autoritarismo, determinado, seguro. Al asociar la expresión “carácter fuerte” a determinados comportamientos vehementes caemos en una clara contradicción. A mi modo de ver, las personas que cubren sus miedos con mantos de ira, quienes viven sometidos al histerismo y son víctima de sus maleducadas emociones, distan mucho de tener un carácter fuerte. Por el contrario, aquellos que mantienen el aplomo en las situaciones difíciles de la vida, los capaces de dar lo mejor de sí en circunstancias adversas, los que siguen siendo luz cuando todo es sombra, incluso a veces los primeros en ceder en determinadas situaciones, suelen tener un carácter verdaderamente fuerte.


viernes 24 de abril de 2009

Enseñanza


El problema de la enseñanza en España parece eternizarse o lo que es peor, a pesar de haber sido detectado desde hace muchos años a través de estudios realizados por organismos europeos (que sitúan a la cola el nivel medio de los alumnos españoles), este sigue retrocediendo año tras año. El lastre de la dictadura, la educación deficiente, la falta de iniciativa o las actitudes timoratas de la sociedad española en general, han permitido que una clase política mediocre condicione con sus apestosos intereses el futuro de los niños que nacen en España.
La educación tiene sus raíces en el núcleo familiar del alumno y está muy influenciada por el entorno social. Me parecen especialmente alarmantes los comportamientos que se pueden observar en los niños desde edades cada vez más tempranas debido en parte, al acceso a multitud de tecnologías (incluida la tele basura que solo es regulada mediante horario protegido en Catalunya y Andalucía). Pero ¿qué hace la administración española para que lo aportado por aquellas sea más constructivo, ético, adecuado y educativo? Nada. Como consecuencia, gran parte de los alumnos acuden a los centros de enseñanza con malas costumbres y educación deficiente o casi nula. Así, muchos alumnos/as van pasando de curso con hábitos de mal comportamiento y poco o ningún hábito de esfuerzo que el profesor/a no puede corregir por estar carente de capacitación (como consecuencia de su escasa formación), respaldo de las actuales leyes o recursos. Esto sumado a las deficiencias de base se traduce en: clases lectivas de 50 minutos con pérdidas de tiempo en la ingrata labor de tratar de poner cierto orden, repaso continuo debido a las carencias de base, etc. Con lo que el tiempo efectivo de clase se queda en 20 o 25 minutos para finalmente impartir un nivel que perjudica a los alumnos verdaderamente interesados, capaces y bien educados (cada vez menos).
Al igual que como consecuencia de un triste pasado hoy sufrimos la mediocridad de los políticos (prisioneros de un seguidismo patético y rehenes de la sumisión se muestran incapaces de servir a los ciudadanos que les pagamos), en pocos años, esos alumnos poco esforzados que ahora transitan átonos por las aulas, consentidos y carentes de valores, serán los profesores del mañana, los políticos o los médicos del mañana. Iba a decir también los abogados del mañana, pero me olvidaba de que para eso no se necesitan valores. Me parece poco coherente creer que esto no tendrá un elevado coste para todos.